FROOME, CUÁDRUPLE CAMPEÓN

Ha caído el telón sobre el último podio del Tour de France 2017, el octavo más apretado de la historia. Los Campos Elíseos recibieron por tercera vez consecutiva a Chris Froome, vestido con el Maillot Jaune que ha lucido ya en 58 jornadas, durante su carrera. Es el culmen de la Era Froome, de la que para bien o para mal, se tendrá que hablar en años por venir. Sobre el podio, a su derecha, lo acompañaba el tercero de Los Escarabajos en llegar a un Top 3 en la máxima competencia del ciclismo mundial, Rigoberto Urán. Y, a la izquierda, un joven francés que representa la esperanza de su país para recuperar la propiedad sobre uno de sus tesoros nacionales, Romain Bardet.

Sólo cuatro hombres han lucido más veces que Froome, la camisa amarilla que identifica al líder de la Grand Boucle. Parece difícil alcanzar a Eddy Merckx, con 96 jornadas, en una época en la que los modelos matemáticos han llevado la carrera a un grado de control que, esperamos, haya alcanzado su máximo. Las gestas heróicas, de hombres en solitario, remontando valles y montañas para hacerse con la codiciada prenda, desaparecieron en los años 90, cuando eran alimentadas por pociones mágicas y transfusiones sanguíneas. A sus 32 años, es improbable que la hegemonía del corredor británico se prolongue lo suficiente para alcanzar al “Canibal”.

Y es esa probabilidad la que hace aún más importante lo sucedido en los 21 días de competencia que se acabaron este domingo en Paris. Embalajes definidos por deizmillonésimas de segundo. Una etapa 20, contrarreloj, a la que tres corredores llegaron con apenas segundos para repartirse el podio. Un Ag2R que no tuvo miedo a la hora de ubicarse por delante del imponente Team Sky en las montañas, poniendo sus propias condiciones. Desempeños individuales que amplían la baraja de posibles ganadores de la Ronda Gala, empezando por Bardet, por supuesto, pero pasando por Urán, Aru, Barguil, Yates o Landa. Todos capaces de acompañar a Nairo Quintana en la tarea de arrebatarle el trono al actual Rey del Tour.

Froome termina la 104ª edición del Tour sin haber cumplido a cabalidad con el libreto de otros años. Siempre, el del Sky daba un golpe de autoridad, ganando una etapa para desde allí defenderse sin flaquear hasta cerrar la tercera ventana. El de 2017, su cuarto campeonato, pasará a la historia porque el espigado africano no consiguió una victoria parcial. Apenas en seis ocasiones anteriores, el campeón ha llegado a lo más alto del podio sin ganar una fracción. La mayoría de las veces, en la era antigua de la carrera, cuando los trazados sumaban 4,000 o hasta 5,000 kilómetros. Los detractores dirán que es menos meritorio, pero la realidad es que gana el que acumule menos tiempo al final de las 21 etapas. Así de simple.

En 1989, en el final más emocionante de una Ronda Gala que se haya registrado jamás, Greg LeMond consiguió el título por apenas 8 segundos. Fue en un asalto en la última fracción, sobre un Larurent Fignon que estuvo el resto de su vida contando ocho segundos cuando cruzaba la calle, o llenaba una taza de café, sin lograr comprender cómo se le había escapado el triunfo. Otras cuatro veces, el resultado final ha mostrado un acumulado de tiempo más corto que los 54 segundos de más que necesitó Urán para completar las 21 etapas, frente al nuevo campeón. Un resultado que elogia más al colombiano que al del Sky. Bardet estuvo igual de cerca, de no ser por su desastroso desempeño en la contrarreloj del día anterior. La carrera se corre con las piernas, pero se gana con la cabeza.

¿Será esta la última ocasión que tenga Froome para dominar la Grand Boucle? Está por verse. La lógica dice que el actual campeón está más cerca de su ocaso, que de su momento más brillante. Con una ventaja, por lo hecho hasta el momento, “Froomey” podría retirarse mañana sin afectar el tamaño de su leyenda. Otros grandes de su generación quedan con la ardua tarea de demostrar que también son capaces. Empezando por Nairo Quintana, que saltó al centro de la gran carpa como el máximo rival del cuádruple campeón, para ir diluyéndose en subsecuentes temporadas, hasta el punto en el que termina esta edición: Ahora sí, en abierta discordancia con el equipo de Unzúe, desdibujado y desmoralizado.

Pensando en eso, Froome volverá seguramente a defender su título en 2018 y meterse a otro club exclusivo, el de los que han ganado en cinco ocasiones. Hoy, sólo un hombre acumula cuatro, él mismo. Si Quintana, Bardet o Urán, quieren derrotar al Rey del Tour, no les quedan muchas oportunidades. Sin duda, al amanecer del lunes en Francia, todos ellos comenzarán a trazar los planes para conseguirlo.

Clasificación General Individual Final

1. Froome
2. URÁN +0:54s
3. Bardet +2:20m
4. Landa +2:21
5. Aru +3:05m

Clasificación General Final Escarabajos

2. Urán +0:54s
12. Quintana +15:28m
18. Betancur +37:47m
28. Henao +1:16:32h
41. Atapuma +1:50:31h
46. Pantano +2:01:30h
62. Chaves +2:27:34h

 

 

Anuncios

Un comentario Agrega el tuyo

  1. Es probable que Froome pueda ganar otro Tour. Movistar, y BMC demostraron tener enormes debilidades estructurales. Ag2r, aunque con mucho valor, no puede igualar a Sky — por puro presupuesto — y Bardet siempre será un contarrelojista inferior. Escuchen esto si quieren saber por qué creo que Froome será el último en ganar los cinco de Merckx. https://www.acast.com/piscolabismetafisico/fiebre-amarilla-de-la-buena

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s