CICLISMO TEMERARIO EN LOS PIRINEOS

Si la novena reunió en una sola etapa todas las emociones de la primera semana de esta 104ª edición de la Ronda Gala, la décimo tercera, sin duda, ha sido la mejor exhibición de ciclismo de la historia reciente del Tour.  Un deporte agobiado por las ganancias marginales, el imperio de la velocidad media de ascenso y la necesidad de transparencia que obliga a los corredores a develar tarde o temprano sus umbrales de potencia, encontró  hoy, nuevamente, en Alberto Contador y Nairo Quintana, la dosis de temeridad necesaria para sacar del letargo al mundo del pedal.

Era una etapa muy corta, es cierto. Pero, era un recorrido lleno de montaña y descensos vertiginosos, para el que pocos aventureros daban la talla. En la víspera, la clasificación general mostraba a dos corredores heridos moralmente, pero con el coraje y la capacidad de asaltar a los mariscales. Nairo Quintana, que llegó a su cuarto Tour sin ser favorito, y Alberto Contador, en el ocaso de su carrera, tenían todavía fresco el recuerdo de una hazaña similar con final en el Formigal, durante la Vuelta a España de 2016. Cada uno, sin saberlo, preparó la misma estrategia para aprovechar la 13ª fracción, y ahora disfrutan de una remontada anímica de importancia. Para ellos y para una carrera que se había tornado predecible e intrascendente.

Desde 2013, el Team Sky y Christopher Froome, con excepción de 2014, cuando ganó Vincenzo Nibali, han dominado a su antojo la Grand Boucle. Apegados a la misma escaleta cada año, el Tour de France de la era Tim Kerrison es un deja vu día tras día. Un Froome vestido de amarillo que ataca una vez en las 21 etapas y consolida su ventaja en las cronos. Una escuadra monolítica, avasallante, que domina hasta bien arriba en los puertos de montaña, controlando a los rivales, que por miedo o hipoxia, evitan atacar al Maillot Jaune. Una dictadura que ha llevado a que la cortesía que se le brinda al líder por desperfectos o siniestros, se extienda a los errores no provocados, rayando ya en el absurdo.

Hoy, en el segundo viernes de la carrera, nada de eso sucedió. Y es que Froome, que se anunciaba desde antes de arrancar la competencia en Düsseldorf, llegaba a buscar su cuarto título carente de la superioridad física de otros años, finalmente flaqueó el jueves sobre el Peyragudes, entregándole su jersey amarillo a Fabio Aru. Los últimos metros de esa trepada infrahumana, mostraron a un triple campeón de carne y hueso, a escala de sus rivales y susceptible de ser derrotado en el cuerpo a cuerpo. No por uno, sino por varios de los que buscan este año el campeonato. Quintana y Contador, varios minutos por detrás, tomaban atenta nota.

Fue todavía con dos puertos de montaña por delante, cuando Contador y Quintana, en ese orden, uno después del otro, atacaron desde el grupo de favoritos, sin que nadie pudiera seguirles la rueda. Sólo el Sky envió unidades a marcar la ofensiva de los dos escaladores. Mikel Landa fue enviado a controlar al del Trek, mientras Kwiatkowski hacía lo suyo con Nairo. La dupla del “Pistolero” y Landa se hizo con la cabeza de carrera, pocos minutos después de lanzar el asalto. Quintana necesitó de toda la subida al Col d’Agnes, el descenso hasta el pie del Péguère, y casi la totalidad de los kilómetros de la última subida, para conectar con la punta. Para ese momento, con el del Movistar sobrevivía un Warren Barguil líder de la montaña, que sin embargo, apenas puso un relevo en apoyo de la escapada.

Fue todavía con dos puertos de montaña por delante, cuando Contador y Quintana, en ese orden, uno después del otro, atacaron desde el grupo de favoritos, sin que nadie pudiera seguirles la rueda. Sólo el Sky envió unidades a marcar la ofensiva de los dos escaladores. Mikel Landa fue enviado a controlar al del Trek, mientras Kwiatkowski hacía lo suyo con Nairo. La dupla del “Pistolero” y Landa se hizo con la cabeza de carrera, pocos minutos después de lanzar el asalto. Quintana necesitó de toda la subida al Col d’Agnes, el descenso hasta el pie del Péguère, y casi la totalidad de los kilómetros de la última subida, para conectar con la punta. Para ese momento, con el del Movistar sobrevivía un Warren Barguil líder de la montaña, que sin embargo, apenas puso un relevo en apoyo de la escapada.

En el reducido grupo de los favoritos, el Emiratos Árabes le sirvió a un Fabio Aru sin compañeros de insignia, para controlar el paso. Con mínimas unidades, los aspirantes al título se cuidaban las espaldas, sin mayores intenciones de perseguir a los aventureros. La ventaja superó pronto los dos minutos. Mikel Landa estuvo, incluso, a pocos segundos de ser líder virtual de la carrera, en lo que parecía un golpe de estado al interior de la escuadra más poderosa del pelotón. Con Nairo en el grupo de punta, la cuarteta se lanzó al largo descenso hasta meta. Contador, cerrando siempre el grupo, trataba de guardar algo de combustible para el inevitable remate al sprint.

Un descenso estrecho, pero no excesivamente técnico, que no permitía abrir diferencias, mantuvo la carrera a máxima velocidad, pero relativamente estable. En el grupo de punta cesaron las hostilidades, y en el pelotón del líder, no había consenso entre atacarse o perseguir. Todos, en un momento u otro, excepto Aru, intentaron distanciarse en la bajada, pero cada uno de esos intentos fue infructuoso. Rigo Urán, probando suerte, fue el último de los que fracasó. Daniel Martin y Simon Yates, aprovecharon un descuido para lanzarse hacia adelante, llegando a meta nueve segundos por delante del resto de los jerarcas.

La cuarteta con Landa, Contador y Quintana se acercó a meta en una sola fila, dando relevos cortos y nerviosos. Ya en el último kilómetro, con la amenaza de una curva en “U” dentro de los 200 metros finales, la pelea por la mejor posición fue desgastando a Mikel Landa y perfilando a Warren Barguil, el que menos había invertido en la fuga, como el vencedor. Quintana y Contador tendrían que disputarse el segundo y tercer lugar. Ya en el estrecho de meta, Contador soltó los caballos, provocando la reacción inmediata del hombre del Sunweb. Quintana, por la derecha, lanzó el sprint cuando ya era imposible alcanzar al de las pepas rojas, pero aún existía la posibilidad de cosechar 6 segundos de bonificación en meta. Y así cruzaron la raya de sentencia, Barguil vencedor, Quintana segundo y Contador con un meritorio tercer puesto. Landa, lo haría dos segundos por detrás.

 

Culminaba la celebración del Día de la Bastilla con triunfo francés y la alegría de los aficionados por haber presenciado ciclismo de verdad, ciclismo valiente y temerario. La general, en no presentó mayores cambios, siendo el principal beneficiado, Mikel Landa que ahora está en la quinta casilla. Quintana conservó el octavo cajón, pero se puso de nuevo en la pelea a sólo minuto y medio del podio.

Clasificación Individual Etapa 13

1. Barguil
2. QUINTANA MT
3. Contador MT
4. Landa +0:02s
5. Yates +1:39m

Clasificación General Individual

1. Aru
2. Froome +0:06s
3. Bardet +0:25s
4. URÁN +0:35s
5. Landa +1:09m

Clasificación Escarabajos Etapa 13

2. Quintana 0:00
10. Urán+1:48m
13. Betancur +4:08m
37. Atapuma 7:59m
54. Henao +14:2
61. Chaves MT
111. Pantano +15:41m

Clasificación General Escarabajos

4. Urán +0:35s
8. Quintana +2:07m
18. Betancur +18:00m
21. Henao +26:18m
26. Pantano +43:49m
47. Chaves +1:08:24h
63. Atapuma +1:23:46h

Todas las emociones de la décimo tercera etapa, desde el kilómetro cero, dando click en la imagen:

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